sábado, 23 de octubre de 2010

Pelis que molan: Doce del patíbulo

Hola, hatajo de lamefocas.

¿Cómo os va? No, no hace falta que respondáis, nuestro psiquiatra nos ha prohibido hablar sobre cosas negativas o tristes, así que, por favor, entended la pregunta como retórica y ahorradnos el mal trago de tener que dispararos.

PcP ha vuelto un día más, de la misma forma de que la mamá paloma vuelve a su nido para darles de comer a sus crías gusanos que va depositando en sus respectivas gargantas, mientras lamenta el hecho de ser un animal infecto y plagado de enfermedades de todo tipo.

Hoy os traemos una breve reseña de una de esas películas que todo friki de bien debe haber visto cienes de veces, aunque sea de 1967 y haya menos explosiones que diálogos... hablaremos hoy de "Doce del patíbulo".



El argumento de esta película es tan sencillo como cojonudo; el mayor Reisman, experto en guerra de guerrillas y sabotaje enemigo del ejército de los Estados Unidos durante la segunda guerra mundial recibe una misión: entrenar a un grupo de reclusos, todos con penas capitales o de más de veinte años de cárcel, para llevar a cabo una misión suicida contra un puesto de mando alemán, eliminando al mayor número de oficiales posible y huyendo finalmente si las circunstancias lo permiten.

Nosotros pensamos lo mismo: el mayor Reisman no debía de ser un tipo demasiado popular.

Así es como Lee Marvin, ese hombre al que dejaríamos que nos abrazase por las noches, fue puesto al mando de un pelotón de asesinos, ladrones y psicópatas.



En el fondo entendemos al mayor Reisman, al fin y al cabo nosotros nos sentimos igual que él los 365 días del año, cuando tratamos de haceros entender por activa y por pasiva los entresijos de esta vida.

La cosa es que Lee Marvin se va con los doce gañanes a hacer la instrucción para convertirlos en auténticos soldados, ministros de la muerte. El grupo va respondiendo, incluso se van ganando mutuamente el respeto, y comienzan a trabajar como un equipo por la cuenta que les tiene. Deberán superar sabotajes, e incluso vencer en un juego de guerra contra otros oficiales del ejército americano para hacerse valer antes de ser enviados a la misión para la que fueron reclutados.

Probablemente el momento en el que repasan el plan la noche antes del día D es uno de los más recordados por todos los hombres de bien que alguna vez han visionado la película:



Y de ahí al turrón, cual personajes del Commandos (un juego al cual, incompresnsiblemente aún no le hemos dedicado un post), los doce convictos se infiltran tras las líneas enemigas con el propósito de acabar con el mayor número de boches posible.

En definitiva: la polla con cebolla. Una de esas películas que hay que marcar en el calendario cinéfilo anual para poder apreciar de forma periódica.



Se trata de un referente en lo que respecta al cine de acción y también al bélico, hasta el punto de que Joe Dante, director de "Pequeños guerreros", contó con la gran mayoría del reparto para doblar a los personajes de su película.



Y ahora que sois un poco más sabios y un poco menos lamentables nos vamos.

Hasta mañana, frikis.

3 comentarios:

Denis dijo...

Una de las grandes pelis de antiguas de guerra.

Otra que tampoco debemos olvidar es "La Gran Evasión".

GRANDES!!

chori dijo...

si, realmente pequeños guerreros es una de esas peliculas de guerra que pasaran a la historia

Maeglin dijo...

Por pelis como esta es por lo que me gusta el cine bélico...