lunes, 22 de noviembre de 2010

Curso acelerado de defensa personal para lectores de PcP

Se acabó.

Estáis hartos.

Hartos de ser tratados como frikis inmundos, como seres retraídos no aptos para el contacto humano.

Durante los últimos años habéis sido marginados, vilipendiados, nutridos a collejas, golpeados, estafados, humillados.

Os han señalado, insultado, golpeado y acosado tipos más grandes y fuertes que vosotros, cosa que, no nos engañemos, no es demasiado difícil. Además, vuestra naturaleza acostumbra a llevaros a la soledad, lo que os convierte en presas aún más sencillas para el abusón medio y su secuaces.

Toda esa situación va a acabarse, y va a acabarse hoy, porque hoy, los chicos de Paranoia con Patatas van a ser vuestros nuevos maestros de artes marciales.

Antes de nada, debéis firmar el exhimente de responsabilidad que recibiréis en vuestros correos electrónicos tras leer este post, que viene a decir algo así como que los chicos de PcP, todos ellos atléticos, elásticos y capaces de romper de un mamporro un bloque de lasañas, no se responsabilizan de cualquier lesión horripilante que cualquiera de sus lectores se autoinflinja, ni tampoco de cualquiera que le inflinja alguien más cabrón y grande que él debido a la mala ejecución de cualquiera de nuestros consejos prácticos.

Así pues, vamos al turrón:

Las cuatro verdades que SIEMPRE debes tener en cuenta al enfrentarte a un abusón:

1. No tienes poderes.

Es muy importante que asumas esto: no controlas "La Fuerza", no eres Hulk, ni tienes un factor de regeneración mutante. Eso significa que tus armas se reducen a las obvias, que tus puñetazos no van a enviar a tu oponente a otra provincia, y que las hostias que te comas te las vas a comer bien comidas.

"Ni lo intentes, freak"


2. A la mierda el kung fu.

"Ahivalahostia"


Lo que llevas viendo desde que cumpliste los doce años en la tele, lo de los chinos o en su defecto, lo de Steven Seagal, no es algo que tú sepas hacer, ni siquiera aunque te hayas apuntado a clases de "lo-que-sea-do". Ni lo intentes.

3. No eres Jack Bauer.

Aunque estés harto de ver en la tele a tipos aparentemente normales capaces de noquear a cualquiera con varios golpes certeros en el cuello, o de quebrar articulaciones con la misma facilidad con la que abrís una bolsa de risketos, no os creáis que todo eso puede suceder en la vida real, y aún menos que lo podéis hacer vosotros.

"Esto es lo único que harías igual
de bien que Jack Bauer, chaval"


4. Estás sólo, tío.

No pienses que ese monstruo imaginario y enrolladísimo que vive debajo de tu cama va a ayudarte a partirle la jeta a nadie, melón. Mentalízate: estás sólo ante el peligro.



Ahora que eres consciente de tus limitaciones, y teniéndolas siempre presentes, vamos a explicarte brevemente cuáles son los recursos que realmente tiene a su alcance el friki medio:

1. Convertir la debilidad en fuerza

Hay dos frases estrella que todo nerd de medio pelo conoce y que muchos han utilizado para sobrevivir a un sneak attack: la de dar pena. "No le pegarás a un hombre con gafas", "tengo los huesos de cristal y te meterás en un lío" o "en la cabeza no, que es para estudiar" son las tres frases mágicas que pueden sacarte de un apuro... o condenarte a una colleja rápida y certera.

"Si ser un tarado fuese precisamente lo
que te salvase el cuello este post no tendría sentido"

(...)

"Por cierto, nos están entrando unas ganas
de ahostiar a este tío finas finas eh..."


2. El ataque epiléptico

No tiene por qué funcionar si te encuentras frente a tarados sin escrúpulos, es más, esta técnica puede dejarte completamente a merced de tu contrincante, con lo que cuando la emplees deberás tener muy en cuenta si es la situación adecuada o si te van a saltar los dientes más a lo bestia de lo normal.

3. "Si me tocas te mato".

Aunque no lo parezca, esta breve preo contundente frase vomitada por Joe Hallemback, el protagonista de "El último Boy Scout", puede sacaros de más de un apuro si la pronunciáis completamente serios y mirando fijamente a vuestro oponente.

Aquí es cuando os ayuda vuestro estigma social: poca gente se relaciona con vosotros, con lo que puede que vuestro adversario no sepa hasta donde sois realmente capaces de llegar (quizás además de frikis retraídos seáis psicópatas sin escrúpulos... sólo quizás...), además, debéis recordar que siempre cargaréis con la vitola aquella del hombre sin esperanza, que es un hombre sin miedo.



4. Patada en los cojones

Probablemente sea la técnica más efectiva de vuestro repertorio, pero tened cuidado: para atizar al abusón justo ahí necesitaréis estar cerca de él y además, necesitaréis disponer del suficiente tiempo como para cargar vuestro ataque (una patada en los cojones es como el ataque al malo final de los videojuegos: debéis esperar al momento justo y darlo con toda la potencia posible). Una vez ejecutado con éxito ya deberíais de disponer del tiempo suficiente como para marcaros una retirada estratégica.

"¡Juego revuelto!"


----------


Pues eso, infelices gañanes. Si habéis sido capaces de leer este bonito post completo ya sois los primeros alumnos que superan con éxito y aprovechamiento nuestro curso acelerado de defensa personal. Recibiréis en breve un diploma acreditativo de vuestra participación en este curso, el cual podréis colgar en vuestra pared amiga para acojonar a cualquiera que ose entrar en vuestro piso y hablaros en un tono que no tenga demasiada gracia.

Y ahora nosotros nos vamos, hasta mañana, frikis.

3 comentarios:

La Diosa de las Nenas Duras dijo...

Yo creo que la técnica más eficaz os la habeis saltado. Aunque creo que por aquí no podría prolijearse demasiado, pero a mi siempre me ha ido bien la T.T. (Tengo Tetas) para que nadie hiciese ningún tipo de mención respecto a mi frikismo.

Jon Arson dijo...

Yo me como a los hijos y al perro de quien me chingonee. Es una buena táctica, pero la T.T. es incluso mejor.

Faith dijo...

Yo tengo algo mas efectivo que patada a los eggs..., golpe en la traquea, y golpe con codo en la nariz... xD.

Buenas sean las horas que pasé en clase de deportes violentos <3