sábado, 25 de diciembre de 2010

Guía friki para sobrevivir a unas navidades en familia

Navidad. Una fecha llena de compras, regalos, ofertas especiales en tiendas on-line, cine vacacional/absurdo (y nunca todo lo contrario), cenas de empresa y encuentros familiares. Todo, salvo lo de las ofertas especiales en tiendas on line es una auténtica mierden, pero, al igual que el Agente Smith reproduciéndose e infectando Matrix, todo esto es inevitable.

Sobre todo los encuentros familiares, que por una razón u otra, suelen terminar como una partida de Monopoly. A hostias. En estos casos todo sucede tan rápido que uno nunca llega a recordar cuál fue el detonante. Puede que el haber hecho un regalo lamentable, de esos que te sitúan en el ránking de familiares cutres de mierda, o un comentario desafortunado, o el haberte tirado un señor pedo...

Una vez más, los gañanes que conformamos este Staff tenemos la respuesta a todas vuestras preguntas, y os la vamos a regalar en forma de guía. Para más joder lo haremos como a nosotros nos gusta: a toro pasado, cuando no hay nada que arreglar ya y todo el mal está hecho. Tus relaciones interpersonales ya no podrán resentirse más y este post pasará a la historia porque cada año, por estas fechas, lo recordaremos y así nos ahorraremos la redacción de un nuevo post. Si es que somos unos hijos de la grandísima fruta.

La verdad del día:
la posibilidad de una familia feliz es ficción


Para este caso, como si de los redactores de una revista de tres al cuarto nos tratásemos, hemos dividido las posibilidades de confrontación en cuatro grupos: padres, novia, suegros y hermanos (los amigos los hemos descartado porque a través de un chat nunca se pueden llegar a expresar las mismas opiniones que de viva voz), y dentro de cada grupo hemos señalado cuáles son los más habituales puntos de discusión.

Con los padres

Familia no hay más que una, y al perro lo encontrásteis en la calle. Y dentro de vuestra familia, las personas en las que pensáis son aquéllas a las que les habéis amargado la existencia con más ahínco: vuestros padres.

1. Te pasas el día en casa

Vamos a ver vamos a ver.

Es un hecho cierto que la mayoría de los lectores de este blog que aún no han cumplido los cincuenta años siguen viviendo con sus padres, pero tienen una excusa: llevan toda la vida sin dar palo al agua y ahora, por una vez que encuentran trabajo y van teniendo unos euros para sus gastos (cómics, cerveza, tequila y algún que otro cigarrito de la risa) no van a irse de casa y mandar su pequeña bonanza económica a tomar por saco.

Por otra parte, en caso de que sí que os hayáis emancipado es muy normal que paséis por casa habitualmente, y es que transportar todas vuestras colecciones y todos los demás artículos fetiches que ordenaban vuestra exclusiva habitación requiere varios viajes y, si además aprovecháis estas visitas para dar un poco la lata y libraros de alguna incómoda tarea doméstica que hayáis descubierto recientemente, pues qué mejor que mejor.

Ante una recriminación como esta debes tocar su fibra sensible. Ponerlos en lo peor. Pregúntales si preferirían que te fueses al Gran Hermano a bailar simiescamente con putas en una casa de las afueras de Madrid. Con eso debería bastar para que se replanteasen lo de negociar tus horarios de permanencia en su casa.

2. Lo vas a poner todo perdido.

Ya os lo imagináis: volvéis por casa y vuestros padres os siguen tratando como a unos críos de seis años que no saben contar hasta veinte sin quitarse los calcetines... Cómo os conocen vuestros padres... No les culpéis, conocen todas vuestras intimidades. El hecho de que no os dejáseis de hacer pis en la cama hasta los veintiocho y lo de que el babero fuese la prenda obligatoria a la hora de la comida no es un secreto para ellos.

Este es el único caso de toda esta guía en el que el culpable de la situación eres tú y no tus coetáneos. Deberías abrazar esos comportamientos protectores como buenas noticias y bendiciones y no como recriminaciones. Algún día saldrás al mundo real y entonces verás que la mayoría de los seres humanos son unos hijos de perra que prefieren que sufras un horrible accidente sólo para poder entretenerese un rato contándolo.

Con tu novia

Suponiendo que seas uno de esos frikis afortunados que hayan encontrado a un miembro del sexo opuesto que quera tenerles cerca (y no para rociarles con un spray de pimienta), las navidades son una de esas fechas en las que pueden surgir los problemas de pareja por los motivos más insospechados.

1. Siempre vamos a casa de tus padres

Ufff... Obviamente, a la vista de lo dicho anteriormente, siempre preferirás ir a casa de tus padres antes que a cualquier otro sitio... incluso antes que a tu propia casa. Porque aunque tus padres lleven años maldiciendo su suerte y quejándose a sus vecinos de la mierder de hijo que tienen, en el fondo sabes que como en tu casa no estarás en ningún sitio, y menos, por supuesto, en casa de tus suegros, que te culpan no sólo por haberles robado a su hija, sino por querer heredar sus bienes y por padecer ataques de flatulencia en su presencia.

La solución es difícil. Tendrás que ceder y al menos aceptar ir algún día de estas fiestas a casa de tus suegros. No hay más remedio. Estás en una de esas situaciones en las que debes pensar si te compensa más tener un lugar fijo en el que meterla en caliente o ahorrarte esa visita a tus suegros. Sabemos que elegirás con cabeza.

2. ¿Te has gastado la extraordinaria en eso?

Todo el año esperando a tener un pequeño extra, y cuando por fin llega, tu novia está ahí para fiscalizarlo. No falla nunca, de hecho, nuestra teoría es que fue la novia de un friki la que se inventó eso del "prorrateo de pagas extras" precisamente para evitar situaciones como esta.

Lo que debes hacer en este caso es, como siempre cuando hablamos de discusiones de pasata con tu señora, mentir como un bellaco. No te has gastado la extraordinaria. La extraordinaria aún la tienes, la reservas para algo importante. Y si no te pide un extracto de tu cuenta (algo que si te conoce un poco debería exigir al menos semanalmente) habrá colado y quedarás como un tío detallista con mucho saber estar.

Con los suegros

Si ya era de por sí complicado el que un lector de este blog tenga novia, más complicado aún es que los padres de ésta acepten verlo delante en las fiestas navideñas, pero, por complicado que fuese, en algunas ocasiones ocurre, y debes estar preparado para sobrevivir a uno de estos encuentros.

Al margen de putadas culinarias de todo tipo, tus suegros pueden atacarte por tres vías que debes tener controladas:

1. No la mereces

Coño. Pues claro que no la mereces. Tú lo que mereces, pedazo de degenerado, es una orden de alejamiento para con cualquier mujer a la que te hayas acercado a una distancia inferior a los dos metros. De hecho, antes de engañar conocer a tu actual novia, a lo máximo que aspirabas era a que un hada madrina encantase a tu muñeca hinchable, así que, definitivamente, tus suegros tienen razón.

Aún así no es bueno que piensen que la tienen, porque no, porque si no será más sencillo que lleguen a conclusiones erróneas, como que estás en deuda con ellos por haberla educado mal, o por no haberla llevado al médico cuando empezó a tomar decisiones absurdas.

No consientas comentarios como ese. Plántate. Diles que lo que se merece realmente es un novio que se pase el día en el bar, viendo el fútbol y dejándose caer en clubs de alterne, y no uno como tú, que te pasas el día en tu casa, jugando al Fifa en la PSN y descargándote pornografía. Lo entenderán a la primera.

2. ¿Es cierto lo que dice mi hija?

Estamos ante un momento peliagudo del ya de por sí incómodo encuentro interfamiliar: ese momento en que tu suegra saca a relucir algo que tu pareja sabe y no tenía por qué haberle dicho si no quisiera hacerte sentir incómodo.

Puede que sea algo del estilo de "¿Qué es eso de que juegas con muñequitos?" en referencia a tus miniaturas de Warhammer; o algo como "pues dice Lucía que tienes la casa llena de juguetes", hablando de tus figuras de importación compradas a través de la Previews; o que llegue al punto de "¿y eso de que usas calzoncillos de niño pequeño?" por haber adquirido unos chulísimos calzoncillos de "El increíble Hulk".

"Siente el poder en tu bragueta"


Ante una situación como esta lo peor que puedes hacer es quedarte en silencio pensando que tu novia debe estar también muy avergonzada y pretender que sea ella la que disculpe a su propia madre por actuar de manera impertinente... nunca lo hagáis, lo más probable es que perdáis el tiempo.

En este caso, desde PcP aconsejamos no hacer concesiones. Estos temas hay que cortarlos de raíz: lo que se está viendo amenazado es vuestro propio estilo de vida. Ante un comentario como este lo que debéis hacer es mirar fijamente a vuestra suegra y preguntarle algo del estilo de si su hija también le ha contado cómo la ponéis de verano cuando llegáis del curro. Nunca falla.

3. ¿Y los niños, para cuándo?

"Tóma tóma tóma"


¿Y por qué ponemos esta pregunta con los suegros y no con los padres? Pues porque tus padres nunca te la harían. Bastante hasta los huevos están de verte la jeta como para que ahora puedas llegar a cargarles con algún criajo que sea como tú pero con una mayor protección del derecho penal a romper su harmonía. Los suegros, sin embargo, no te conocen tanto como tus padres, y el hecho de que su hija se reprodujese (aunque fuese con un desecho humano como tú) y les hiciese abuelos les llena de ilusión (además después ya tendrían vía libre para encargarle a un par de sicarios que te diesen un paseíto).

Por lo general, esta pregunta hará que la comida se atragante y que os planteéis una respuesta del estilo de que por ahora sólo estáis ensayando... al fin y al cabo la última vez que te preocupaste por un menor de edad fue viendo "El Exorcista", y la cría, en la escena siguiente, ya se estaba metiendo un crucifijo por ahí, con lo que tampoco es que tu preocupación estuviese demasiado justificada.

Seamos serios: tú lo que querías era meterla en caliente, no que te carguen con unos críos que destrocen tus cosas y te amarguen la existencia (recordad lo que decía Frank Castle de que "lo que más miedo da en el mundo es ser padre"), además, con tu sueldo básicamente inexistente tampoco es que vayan a alimentarse, y tu colección de cómics tendrá los días contados cuando descubran las ceras manley.

En este caso lo que debes hacer es dejar que tu novia hable y ponga un poco de cordura en esa selva de demencia en la que se está convirtiendo la conversación. Si te conoce mínimamente lo hará, aunque para ello comente alguna bochornosa anécdota casera que te deje en mal lugar. En ese caso deberías acudir nuevamente al punto anterior titulado "¿Es cierto lo que dice mi hija?".

Con tus hermanos

Para terminar con nuestra guía os aconsejaremos sobre la relación con vuestros hermanos: esos seres que se pasean por la casa de vuestros padres blandiendo la espada de la razón y que llevan toda la vida mirándoos como si fuéseis unos mutantes recién huídos de La Bóveda.

Lo más habitual es que vuestros hermanos sufran lo que en PcP llamamos un "momento flashback" en pleno encuentro familiar, y que este momento les lleve a recordar todos los disgustos que les dísteis a vuestros padres y a ellos mismos desde que tiene uso de razón (algo que, en el caso de vuestros hermanos llegó mucho antes que en el vuestro).

Este momento odio suele terminar igual que como terminaban todas vuestras discusiones cuando erais niños: con tu hermano (o hermana) agarrándote por el pescuezo y dándote tu merecido.

Solución: compra un pastor eléctrico y demuéstrale que ahora que eres un ser más inteligente y desarrollado sus arrebatos violentos no te afectan. Ja jo jajota.

"Líderes en resolución de disputas familiares"


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Y aquí termina esta magnífica e instructiva guía. Hasta mañana, frikis.

4 comentarios:

Hasseo the Lizard dijo...

Buenas

Ultimamente estais sembrados... pedazo de posts escribis, no me podía partir mas la caja xD

Hasseo

Jon Arson dijo...

Sólo una puntualización que añado, para los primogénitos y hermanos mayores en general: los que nacieron más tarde tuvieron peor suerte, recordádselo siempre.

Hay que respetar la Cronojerarquía.

Denis dijo...

Nuevamente el gran Staff nos ilumina con su sapiencia y sabiduria.

Juan Prieto dijo...

Otro brillante post que pasará a la historia.