miércoles, 25 de mayo de 2011

Mitos de la farándula: El Reno Renardo

¿Qué pasa, hijos de perra? ¿Nos echábais en falta? Lo dudamos bastante. Según las noticias que nos llegan que, a parte del porno, son bastante limitadas, el país entero se ha lanzado a la calle en las últimas fechas para mostrar su vocación de perrosflauta, jipis, piesnegros, o cualquier otro apelativo que gustéis de dedicarles a las gentes que se gastan el mismo personal shopper que Robin Williams en "El Rey Pescador". Nosotros, por nuestra parte, aún compartiendo la aversión de este movimiento por las duchas no hemos salido de esta redacción nada más que para pegarnos un viaje despiporrante ayer por la mañana y para comprar doritos, que se nos acaban cagando hostias.

Y vosotros pensaréis que estamos aquí, reapareciendo después una semana, para hablaros del 25 de marzo, que es el famoso día del orgullo friki. Pues no. Y no porque no pensemos que no existen pequeños retazos de orgullo en el mundo de los frikis, sino porque creemos que lo de estar orgulloso por ser friki tampoco es muy normal, joder, lo vemos todos los días con al menos el 33% de nuestros lectores (el otro 67% lo conforma una coalición de universitarios y porreros): sobrepeso, virginidad y problemas médicos (alergias, miopías, picor en el ano...). Una mierder vamos. Nos haremos fans de este día cuando cumpla la finalidad para la que fue inventado: que nos hagan descuentos en las tiendas de comics.

Pues recapitulando, que no estamos aquí para disfrazarnos de Darth Vader y dejarnos lamer por Phill Collins. No. Estamos aquí para hablaros de una banda de sonajas que han seguido la estela de los geniales Gigatrón (ya sabéis, "Los Dioses del Metal") y han reinventado lo que ellos mismos denominan "Freak Metal", que vamos, que molan.



Huelga decir que los salaos estos no comercializan sus discos, simplemente se dedican a colgarlos en su web que está bastante bien salvo porque falta lo de darle a play y ver pornografía.

En ella podemos conocer a los cuatro integrantes actuales del grupo: Jevo, Ander, Ivan y Mikel. Con una breve lectura de sus mini-cuestionarios en la página podemos comprobar que son cuatro inadaptados y altruistas freacs que tienen a bien regalarnos temazos por pura vocación. Bueno, eso, eso y que no entienden de retroexcavadoras.



Su primer disco data de 2007. Su título era también el nombre de la banda que veía la luz, "El Reno Renardo". Cuenta con varios temas dignos de mención, tales como "No quiero ir al Gym" (al monitor le hago tilín), "Espera Farru que me quito" (precausión amigo bailaor), "Ni una sola parada" (crónica de una cagalera a bordo de un autobús interprovincial) y la de sobras conocida "Camino Moria".

Sabemos que la tenéis más vista que el Tebeo, pero es buenérrima"


En su segundo álbum, que vio la luz en 2008, titulado "El Reno Renardo y la Cagalera de Bisbal", nos topamos ya con verdaderas joyas (si esto fuese Radio 3 hablaríamos de "intimismo" y "prosopopeya", pero no lo es, así que tú, sucio gafapasta, a tu puta casa) del calibre de "Cambio Radical" (que es un breve homenaje a ese hito de la televisión contemporánea), "Hasta la Polla" (canción llena de rabia acumulada), "El Bardo Bastardo" (homenaje al "In the forest" de esos follaelfos que son los Blind Guardian), la archiconocida "Crecí en los Ochenta", y el tema que, para nosotros es, sin duda, el gran descubrimiento de las últimas fechas: "El Bogavante".

Un disco para el recuerdo


El año pasado (2010, merluzo) sacaron su útlimo LP titulado "El Improperio Contraataca", que si bien no es tan garrulo como el anterior tiene canciones realmente cojonudas, como "En el nardo" (versión sadomasoquista de In the Navy), Enterradme en Mediamarkt o Entre dos piernas (cover de Heroes del Silencio para una visita a un lupanar que se convierte en anécdota extendida).



Sólo nos queda deciros que deberíais estar corriendo a la página web de estos gañanes para descargaros su entretenidísimo contendio multimedia con el que hacer que vuestros iPhones pasen de ser una herramienta con tintes gafapastas a un arma de destrucción masiva pro-friki.

Hasta mañana, frikis.

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Mientras lees estas líneas, una joven de la prefectura de Ibaraki hace que un par de otakus mojen los calzoncillos

2 comentarios:

Wintermute dijo...

ACOJONANTE. No los conocía, me lo descargué anoche, me lo puse esta mañana para el trabajo, y en el metro me ha salido una que comentaba lo fea que es la gente y que estaba hasta los cojones... no he podido parar de descojonarme yo solo mientras la gente me miraba como si fuera un enfermo mental.

MUY BUENO, gracias

Tadevs dijo...

Simplemente geniales. Los conocí de potra porque su música suele ser la BSO oficial de la tienda friki donde compro los comics y juegos de rol (así espantan de paso a la clientela distraida o no friki xDDD)

Por cierto, yo siempre pensé que el dibujo del Reno del primer disco tiene un asombroso parecido con Scooby-Doo pero con cuernos (especial navideño?)