viernes, 6 de enero de 2012

Consejos prácticos para aprender a regalar a NO FRIKIS

Si es que somos unos hijos de puta. Una vez más os la vamos a liar a pleno día 6 de enero. Jajojajota. Mendrugos, que sois unos mendrugos. Ya no sabemos ni por qué nos visitáis, si no paramos de demostraros que nos importáis un pijo.

Si hace unos años dedicamos un post a enseñar a regalar a frikis un par de días después de que todos estuvieseis en vuestras casas con vuestros jerseis nuevos y vuestros pantalones chinos, hoy os vamos a enseñar qué regalar a no frikis, justo después de que hayáis metido el gambazo regalando algo que nadie que no se ría moviendo los hombros arriba y abajo podría querer.

¿Y por qué iba a necesitar ningún friki una guía como esta? Es verdad que, a la vista de la asocialidad total de la mayoría de nuestros lectores parece sorprendente que puedan querer regalarle algo a nadie (a nadie real, se entiende); sin embargo, cosas más raras se han visto. Existen estudios que dicen que algunos de nuestros lectores no son los clásicos hermitaños que viven apiñados entre montañas de tebeos y botellas rellenas de sus propios orines. Estos estudios señalan que algunos de nuestros lectores viven en sociedad, que incluso comparten piso y que unos pocos de ellos viven en pareja manteniendo una relación asimilada a la del noviazgo. Ninguno de estos estudios es cien por cien fiable, ni aporta pruebas gráficas, ni damos un duro por ellos, pero hemos decidido tenerlos en cuenta a la hora de redactar este post.

Una vez tenemos en cuenta que puede que alguno de nuestros lectores tenga que reglarle algo a alguien, debemos recordar que la propia naturaleza de la chavalada que nos lee les lleva a no prestar atención jamás a los gustos ajenos (¿quien quiere oir hablar de ropa cuando puede desconectar y revivir el trailer de Los Vengadores?), lo que les lleva a vivir un auténtico calvario cuando tienen que pensar en regalarle algo a alguien.

Allá vamos:

ERRORES MÁS COMUNES


En primer lugar, recuerda: las personas normales no comparten tu opinión de que tener las series y las pelis en formato físico sea necesario. En la mayoría de las ocasiones, regalar algo audiovisual en su formato original llevará al obsequiado a pensar que has tirado la pasta y que cualquier cosa que quiera ver le llega con descargársela por la patilla. Si además, le regalas algo en Blu Ray serás el hazmerreir en sus siguientes reuniones sociales.

En segundo lugar, las personas normales tienen un sentido de la estética deformado y completamente diferente al tuyo. Para ti, vestirte es lo que haces de cintura para arriba. De cintura para abajo simplemente te tapas. El resto de las personas pueden encontrar deseables unos zapatos, unos pantalones o incluso algún complemento, como un cinturón o un bolso. Aunque no lo creas, salir vestido a la calle puede ser algo más complejo que ponerte una camiseta con la leyenda "Shop smart, shop s-mart" de la talla XXL.

Uno de los dos se equivoca


En tercer lugar, aunque el busto de Emma Frost en edición Legendary Scale de Sideshow sea una auténtica maravilla no creas que le va a gustar a cualquiera. Regalar artículos tan espectaculares podrían acabar con tu salud (además de con tus dineros) si te dicen que se lo dieron a la sobrina de turno para que aprenda a maquillar.

"Estudio de belleza de Mattel"


Y por último (y más importante): que le hayas visto una vez una cosa de algo (por ejemplo, una goma de borrar de Hello Kitty) no significa que sea una fan acérrima (o en este caso un desviado y un fan), sino que simplemente tiene esa cosa porque esa cosa le gusta. No corras a comprar un montón de cosas de la misma serie. Es meter la puta pata, chaval.

"Esta no la tienes, ¿verdad?"


SOLUCIONES FÁCILES


"Pues le compro el más caro". Puede valer si tu amig@ vive cerca de un Cash Coverters, pero por lo general no es del todo válido. No os vamos a negar que en esta época de coches rápidos y ligues de una sola noche, el tema de comprar el reloj, el bolso o la cartera más cara no os pueda sacar las castañas del fuego. Pero para hacer algo así vuelves a tener dos handicaps: no sueles tener ni una rupia turcochipriota (por no mencionar tu puta manía de salir a la calle sin dinero, friki de los huevos), y luego está el tema de que si no le gusta te puede dar un bahido (además está tu puta manía, one more time, de no guardar los tickets).

Preguntarle directamente es la otra opción, pero claro, nos encontramos con que a nadie le gusta ir a una tienda a pagar por una cazadora corriente y moliente o regalar el último libro de Pérez Reverte (en este caso cambia de amigos), así que lo de "preguntarle directamente" viene siendo una especie de "vende tu alma". Además, cuando lo hagas la primera vez ya no podrás parar de hacerlo: el "¿y por qué no me preguntaste?" siempre estará ahí.

Es por eso por lo que te recomendamos que optes por algún...

REGALO FRIKI-CASUAL


Últimamente las cosas un poco frikis se están poniendo de moda. A ello contribuyen series como The Big Bang Theory, que han ido acercando a los nerds al mundo rodeándolos de un aura de molonismo y normalidad (que unos mongers como Wollowitz o Leonard se beneficien a Bernardette y a Penny es ya de traca). Es por esto por lo que hay mucha gente a la que le hacen gracia los detalles friki-casuals. Admás, la gente como vosotros suele tender a ser más feliz gastando el dinero en cosas que a vuestro juicio valen dinero (y no un anillo, que a no ser que tenga inscripciones en élfico no vale más que el metal del que está hecho).

Motivados por esto, tiendas clásicas como Zara, Pull&Bear o Bershka, otrora pobladas únicamente por chonis de rodilla fácil y maquinetos, nos ofrecen, cada cierto tiempo, líneas de ropa friki-casuals. Nos han comentado incluso que en estas tiendas te empaquetan con sus propios y fácilmente diferenciables envoltorios, lo que hace que la prenda de ropa que metas dentro sea un poco más aceptada socialmente.

"Imagen enviada no hace mucho por una lectora que pudo encontrar esto en Bershka"


Otro tipo de regalos friki-casuals podrían ser comics consagrados para todos los públicos, como "V de Vendetta"; o libros de estos que tenemos hasta en la sopa, como "Juego de Tronos". Por cierto, si estás pensando en regalar "Maus" vete a esa equis roja que aparece en la esquina superior derecha de tu navegador ahora mismo y no oses volver.

"Regala mi libro y así, quizás, algún día escriba el final"


Como contraposición a estos regalos friki-casuals están los regalos friki-hardcores que son aquéllos que os gustaría poder haceros a vosotros mismos si dispusiéseis vuestros padres dispusiesen del capital suficiente para ello. Regalando algo de esta índole también seréis "mi amigo el loco" o peor aún, "ese tío de allí".

En definitiva, chaval, que la próxima vez que tengas que hacer un regalo recuerda las enseñanzas de los gañanes de Paranoia con Patatas y en especial ese que dice que dejes de comer Cheetos si un día compruebas que tienes el pene anaranjado.

Hasta mañana, frikis.

2 comentarios:

Lord Bison dijo...

Los friki causals...
La delgada línea que los separa del gafapasta ha hcecho aumentar aún mas mi misantropía y mi fobia social

Denis dijo...

Lo de los libros de Juego de Tronos no siempre funciona.
Lo comprobé en persona ante la gélida mirada de la receptora del regalo. Sigo vivo, pero por poco O_o!