domingo, 8 de enero de 2012

Pelis que molan: Desperado

Buenas, sucio borracho. Sabemos que llevas meses temiendo encender el televisor, meses sin saber qué descargar, si fiarte de la guía de la tele, de la Fotogramas, o de la crítica de Boyero para El País. No desesperes, Paranoia con Patatas ha vuelto a tu vida para susurrarte qué pelis debes ver y qué pelis debes mandar al peo. Y es que con nosotros vuelve la sección "Pelis que molan".

Hoy vamos a recordar una peli que habéis visto cientos de miles de veces y que tiene absolutamente todos los ingredientes que pueden querer ver unos infraseres como vosotros en una película. Hablamos de ese pedazo de películo de 1995 titulado "Desperado" en el que Antonio Banderas interpretaba a un holocausto disfrazado de Mariachi.



Desperado es, como recordaréis, la historia de una venganza. Robert Rodríguez rodó así la segunda parte de "El Mariachi", una película que desde aquí os recomendamos que os saltéis directamente porque no mola ni la décima parte que Desperado (ni el prota, ni la jamba, ni las escenas de tiros, vamos, un sinvivir, como jugar al modo "jugar partido" del PC Fútbol). El hecho de que sea una venganza sobre lo que pasó en una peli anterior mola mucho más, porque nos evita ver un trozo de peli en el que nos preparamos para la putada que le hacen al prota, algo que podían haber hecho los de Braveheart si querían ahorrarnos moñadas, dicho sea de paso. Así, la putada te la resumen en un flashback en el que le disparan en una mano y fuera, todos contentos.

Pues a lo que íbamos, que la peli va de eso, de un tipo que busca venganza, que es Antonio Banderas, quien se dedica a ir visitando cantinas en busca de un narcotraficante llamado "Bucho". Su único amigo: Steve Buscemi (que, según los créditos se interpreta a si mismo), quien se dedica a dejarse ver por los bares que visitará el mariachi para meterles un poco el miedo en el cuerpo a los lugareños (sobre todo al barman, quien pese a sobrevivir siempre en ese tipo de historias nunca tiene asegurado el bar).

"Buena cerveza, sí señor"


Se trata de la historia de un tipo misterioso que acude a los bares con la funda de una guitarra, pero que lo que busca no es trabajo, sino información sobre un tal Bucho. Y obviamente, después de pedir ese tipo de información la lía parda, porque lo que lleva en la funda no es precisamente una guitarra modelo Alhambra, no...

"Soy un mariachi y esta es mi guitarra"


Estamos en los noventa, y ya hemos presentado al protagonista, por lo que ahora toca presentar a la chica. En esta ocasión, como recordaréis, el papel de jamelga lo borda Salma Hayek. Para los que tengáis mala memoria, os recordaremos que en 1995, antes de que le dieran sólo papeles en dramones en los que hace de señora con bigote, Salma Hayek era una diosa. Además, en la peli hay una escena de folleque (completamente necesaria) en la que enseña los mogambos.

"¡Estás tan buena que te comería y me
cosería el culo pa no cagarte!"


Repasemos: tenemos aun protagonista molón, un mexicano indestructible que puede con todo lo que le echen; a su amigo, un bribonzuelo entrañable; a la chica, una latina neumática; y la historia, una venganza del copón; ¿alguien da más? Por supuesto, Robert Rodríguez da más.

"En el 95, Danny Trejo ya había envejecido todo lo que
podía llegar a envejecer"


En los títulos de crédito aparece como "Navajas". Es el tío más feo y más chungo de la zona, y su único objetivo es acabar con El Mariachi. Su arma: una colección de cuchillos arrojadizos que el tío, cuando empieza a repartirlos, se queda solo. Es en esta película donde Danny Trejo la lía a través del techo de una limusina por primera vez.

Pero una peli de Robert Rodríguez debe contar con la aparición estelar de su amiguete Quentin Tarantino, quien se deja ver unos minutos para contar un chiste en un bar de mala muerte. Un chiste malo.



La película son 106 minutos de disparos, acordes de guitarra, escotes generosos, frases lapidarias, juegos de manos, explosiones, siempre con el sol en lo alto, y con una escena final en la que El Mariachi se reúne con sus antiguos compañeros de corridos, armados también con fundas de guitarra en las que ocultan lanzacohetes y ametralladoras, que encumbra a Robert Rodriguez como un grande del cine de acción bizarro.

"Let's play!"


Así que ya estáis tardando en verla los que no la hayáis gozado y en volver a verla los que la tengáis grabada a fuego en vuestras retinas, porque es una de esas pelis que hoy en día ya no se hacen y que merece la pena revivir.

Os vamos a dejar con el trailer...



Ovación cerrada.

Y ahora, nos vamos. Hasta mañana, frikis.

4 comentarios:

Jon Arson dijo...

Como no estábais por aquí, acabé viendo el Mariachi antes... sinceramente, no sé por qué la gente la pone tan por las nubes. Sigue siendo bastante fea en general.

El Staff dijo...

Si es que "El Mariachi" es un pestiño que ven los gafapastas que piensan que Desperado tiene demasiadas explosiones. Por supuesto, lo hacen para decir que lo han hecho y ver si así mojan algo el pincel dándoselas de tipos cultos y sensibles que huyen del cine comercial, porque lo que es la película es aburrida como pocas.
Así que ya sabéis: al comentario "la que molaba era El Mariachi" debéis responder "Y una polla como una olla".

Denis dijo...

Yo lo uso como pregunta del test "descubrir al gafapasta infiltrado"
¿Qué peli mola más? si dice "El Mariachi": GAFAPASTAAAAAA,y los monos se lo comen ;)

Mellington dijo...

Desperado mola tres pares de cojones, pero el Mariachi fue la esencia sobre lo que todo se comentó. Si veo una peli tengo que ver las tres.
Además, en el Mariachi salen los ilustres Carlos Gallardo (Campa en Desperado) y Peter Marquatch (o como se llame), antes de convertirse en dobles del muñeco de Michelín, dándolo todo; amén de una de las frases más emblemáticas de la historia del cine: la retahíla de pura mala baba que le suelta el Malo Maloso al Mariachi justo antes de joderle la mano.
Y sigo sin entender como hay gente a la que no le gusta "El Mejicano", un exceso dentro del género de los excesos xD