martes, 3 de enero de 2012

Videojuegos chanantes: Batman Arkham City

Propicios días, pandilla de muertos de hambre y sedientos de conocimiento que os abalanzáis sobre vuestras tristes computadoras en busca de la iluminación que sólo nosotros podemos daros y que creíais perdida hasta hace unos días. Propicios días...

Los que estéis acostumbrados a los antiguos posts sobre "Videojuegos chanantes" debéis ir olvidándoos de ellos. Ahora el redactor responsable de aquella sección ha sido devorado por un calamar antropógago gigante enviado como corresponsal a un burdel parisino, para envidia de los demás miembros de esta redacción (y de sus respectivos miembros), por lo que la apariencia de esta sección va a cambiar un poco. Para empezar, la nota no la vamos a poner sobre diez, que si no hacemos como todo el mundo y los vendidos de Merispollas y Gamenosequé nos acusan de plagio en sus bukakes del fin de semana; así que va a ir sobre cinco, y no sólo eso, sino que va a ser una media entre las diferentes notas que le vayamos dando (estas notas puntuarán campos diferentes en función del videojuego que sea, obviamente no le podemos quitar puntos por no tener misiones secundarias ni al Fifa ni a los Provos, aunque ambos sean una mierda). Obviamente, si tiene menos de un 4 ya no merece el nombre de videojuego chanante, no obstante, podemos hacer una sección en un futuro titulada "Videojuegos mierder", en la que dejemos a la altura del betún a aquéllos títulos que nos engañaron para que nos dejásemos los dineros en ellos. Vamos a meditar esto último.

Introducción obligatoria aparte, hoy vamos a hablar del que debería haber sido el juego del año en 2011 si Skyrim no hubiese visto la luz en noviembre. Hoy vamos a hablar del, sin duda, mejor videojuego sobre superhéroes que se ha hecho nunca. Hoy vamos a analizar Batman: Arkham City.



Batman: Arkham City es la segunda parte del videojuego Batman: Arkham Assylum, una pequeña obra maestra de 2008 que nunca ha sido analizada en este blog pero que próximamente merecerá un post sobre Videojuegos Chanantes con una nota relativamente alta. Pues bien, Arkham City implementa el sistema de juego de Arkham Assylum en el género sandbox, ya sabéis, el que inauguraron los GTAs y otros grandes pepinos: libertad de movimientos, una ciudad entera como escenario y cienes de misiones y posibilidades.

Trailer que vio la luz en 2010


Sin embargo, al mismo tiempo que un sandbox, Batman: Arckham City es un juego de acción trepidante y de combates sencillamente memorables. Con tan sólo dos botones, o algún que otro más en función de la ocasión, lucharemos contra matones por las calles de Arkham y esos combates estarán perfectamente hilados y montados de forma de que casi parezca que estás viendo una película, culminando cada uno de estos combates multitudinarios con un movimiento de finalización en cinemática, algunos de éstos realmente currados y apoyados en el entorno (utilizando, por ejemplo, una barandilla como apoyo para una acrobacia).

Pero al igual que sucede con los Kinder Sorpresa, Batman: Arkham City continúa acumulando facetas, y es que también es un juego de investigación, y es queque descodificar mensajes, rastrear llamadas, investigar asesinatos, descubrir contraseñas, buscar pistas, resolver acertijos, interrogar delincuentes en busca de información y utilizar todo esto para unir las piezas de un rompecabezas con el fin de cubrir el cien por cien del juego.



Pero además, es un juego de infiltración, porque no olvidemos que Batman no es un superhéroes al uso: no tiene poderes, es vulnerable a lo mismo que cualquier mindundi, lo que pasa es que tiene un montón de pasta que se pule sin darle cuentas a nadie (recordemos que es huérfano y que los mayordomos no están ahí para recriminarle, que la cosa está muy mal y a ver donde contratan a Alfred a su edad), y que además mete unas hostias que ni "Mohammed-Cojones-Cuadrados-Bruce-Lee" en sus mejores tiempos. Es por esto por lo que la mayoría de las veces tendrás que enfrentarte a situaciones en las que debas ir eliminando uno a uno a tus oponentes , desarmando a otros e incomunicando a algunos otros con el fin de no resultar tristemente tiroteado.

A esto contribuirán los múltiples gadjets high-tech que ha ido produciendo Industrias Wayne, los cuales pasan desde los clásicos batarangs, hasta el gancho de toda la vida, pasando por explosivos pásticos, disruptores de fecuencia, decodificadores y barrabasadas técnicas como batarangs sónicos o a control remoto.

Todo lo expuesto con anterioridad se multiplica por diez si hablamos de las misiones de Catwoman, quizás no en lo relativo a la libertad de movimientos, ya que es un poco más limitada hasta la parte final del juego, pero los combates son todavía más memorables (bienvenidas sean las cinemáticas con escote generoso) y la elección de optar por eliminaciones silenciosas pasa a ser una necesidad ante enemigos armados.



Por último, antes de entrar en valoraciones pormenorizadas, nos gustaría destacar que los personajes secundaros son cojonudos. La ciudad se encuentra sumida en una guerra a tres bandas entre los payasos del El Joker, los enmascarados de Dos Caras y los chicos con forros polares del El Pingüino, pero eso no es óbice para que se dejen ver otros muchos personajes como El Acertijo, Bane, Hiedra Venenosa, El Sombrerero Loco, Deathshot, El Hombre del Calendario y algunos que otros más que no os vamos a destripar por aquello de los spoilers. Por encima de estas tres bandas se encuentran las fuerzas de seguridad de Hugo Strange.

Tras este breve resumen entramos a valorar el juego:

- Argumento de la historia principal. Tres y medio sobre cinco.

En general el argumento bebe mucho de las películas de Christopher Nolan, fundamentalmente de la primera. No os vamos a decir demasiado sobre él por no spoilearos el juego, salvo que arranca con Bruce Wayne siendo encerrado en Arkham, que se ha convertido en una especie de ciudad-prisión del estilo de Nueva York en la peli de Kurt Russell; y que los villanos principales de esta historia son Joker (como no podía ser de otra manera) y Hugo Strange.



- Historias secundarias. Cinco sobre cinco.

Las misiones secundarias son sencillamente perfectas. Se van activando según avanza el juego, y en ellas pasas a interactuar con otros personajes clásicos de las aventuras del hombre murciélago. Además de estas misiones, las cuales puedes elegir ignorar o completar en el menú de pausa, Batman tendrá que resolver acertijos plantados por quien ya sabéis, los cuales se encuentran esparcidos por toda la ciudad; destruir cámaras de vigilancia y otros artefactos para completar el juego.

- Sistema de combate. Cinco sobre cinco.

Con tan sólo dos botones y la aparición testimonial de algún otro podemos encontrarnos con escenas de combate sencillamente curradísimas. Además, en esta ocasión, a diferencia que lo que sucedía en Arkham Assylum, Batman podrá utilizar todos sus gadjets en combate para aturdir, desarmar, congelar o derribar a sus oponentes. Es un sistema pensado para la lucha contra multitudes, pero en lo relativo a los míticos enemigos individuales (algunos gigantescos) seguirás utilizando un sistema de "simon dice". En lo referente a los enemigos finales, muchas veces, al tratarse de tipos más duros o mejor armados que el resto, te verás obligado a estrujarte la cabeza para encontrar la forma de acabar con ellos.



- Duración. Cinco sobre cinco.

El juego cumple, no se hace largo ni corto, está perfectamente medido. Al margen de que completarlo al cien por cien se antoja imposible, la misión principal, que abarca aproximadamente un treinta por cien del juego dura unas veinte horas, y que, una vez la terminas, puedes continuar tanto con Batman como con Catwoman para terminar las misiones secundarias del primero o encontrar las joyas que los reclusos de Arkham le han birlado a la ladrona.

- Puesta en escena. Cinco sobre cinco.

La puesta en escena es perfecta. La banda sonora corre a cargo de Hans Zimmer (igual que en Batman Begins y en The Dark Knight), Batman es doblado por Christian Bale (por su doblador en castellano en la versión española) y las animaciones de conversación y el movimiento de los personajes son inmejorables. Además, Arkham está completamente desarrollada: vayas por donde vayas, trepes por donde trepes, te escondas donde te escondas ves como se ha cuidado hasta el detalle más insignificante de la cornisa más remota.

- Factor buyate. Cinco sobre cinco.

Y estos cinco puntos son más que merecidos. Además de poder manejar a una Catwoman que está sencillamente tremendísima (bendita visión en tercera persona), nos encontraremos con algunos otros personajes femeninos que molan un pegote, como Harley Quinn (que en este videojuego es un melafo en toda regla) o Hiedra Venenosa (atrás quedan los tiempos de aquélla Uma Thurman), y algún que otro más que no desvelaremos por no cascaros un spoiler.



En definitiva, la ficha final quedaría asín:



Hasta mañana, frikis.

1 comentario:

ToniBoy dijo...

Juegazaco!! Llevo casi un mes y no termino.