viernes, 17 de febrero de 2012

Pelis que molan: El Último Boy Scout

Hola, malparidos nerds consagrados al culto del gran Onán. Bienvenidos un día más a Paranoia con Patatas, vuestro blog amigo, donde no nos importa ni vuestra edad, ni vuestros estudios, ni vuestro poder adquisitivo, ni vuestra condición física ni mental, ni vuestro historial de enfermedades venéreas. No. Aquí, sabedores de que la segregación es un mal inherente a la condición humana, no os discriminaremos nunca a unos con respecto de otros, sino que os odiaremos a todos por igual.

El otro día vimos aquí, por enésima vez, todos en compañía, y poniéndonos cerdos de Doritos, la película de El Último Boy Scout, de Bruce Willis en la que también sale Halle Berry, lo que siempre se agradece. Mientras la veíamos no podíamos evitar pensar que habíamos hablado de ella cien mil veces en esta siempre genial página. Pero claro, lo que no habíamos hecho aún era dedicarle un post de nuestra aclamada sección Pelis que molan. Y eso vamos a hacer hoy. Porque El Último Boy Scout es una de esas pelis tan buenas que acojonan, tronco, acojonan.



Buf. Buf. Afuá. Es que es leer el título y ya... ya no sabemos por donde empezar. Ojalá fuese 1991 y ojalá fuésemos Tony Scott y pudiésemos rodar nosotros mismos esta peli... no habríamos cambiado nada. Tenemos un protagonista la hostia de molón, Joe Hallembeck, detective privado, antiguo agente del Servicio Secreto, despedido del cuerpo por romperle cuatro dientes a un Senador aficionado al sadomasoquismo (pero no al de llevarse palos, no, al de darlos, que no era tonto ni nada), al que su mujer engaña con su jefe, quien por su parte lo único que quiere es meterle en líos dándole casos de mierda.



Siguiendo por aquí, el nuevo caso de mierda es seguir y proteger a una bailarina de striptease llamada Cory, interpretada por Halle Berry, que ya de aquella era un buyate considerable. En la misma noche en que empieza a rondar a la jaca, conoce a su novio, Jimmy Dix, jugador de fútbol americano retirado prematuramente por haberse sumergido en el turbulento mundo de las apuestas deportivas. Pues resulta que la chica esta necesita protección porque está chantajeando al propietario del equipo de fútbol americano de Los Angeles porque posee una grabación en la que éste y el senador al que el prota le partió la jeta departen alegremente sobre los beneficios económicos que les reportará amañar partidos.



Juntos, Hallembeck y Jimmy Dix deberán investigar todo lo que rodea a la neumática bailarina y hacer equipo para hacer frente al cacique local, un tipo muy ambicioso, con muchas malas pulgas y al que no parece que se le vayan a acabar nunca los malos.



Con ese escenario tenemos un sencillo y sincero peliculón. Que si coches que explotan, que si esposas que engañan, que si hijas que sólo saben tocar las pelotas, que si todo tipo de sicarios y gañanes armados que pretenden joderle la vida al bueno de Joe, frases lapidarias, diálogos geniales, escenas de acción como sólo podían rodarse a principios de los noventa, protagonistas leñeros, un curiosos record (en su momento fue la película traducida al castellano que incluía más tacos por minuto), y la que en Paranoia con Patatas siempre hemos calificado como la escena más macarra de la historia del cine:



La mejor, pero no la única. Frases como "¡Mierda, Joe! Nos está dando una paliza un académico de la lengua" o "Como se te ocurra mirarla te meto un paraguas por el culo y después lo abro" harán las delicias de los entendidos lectores que decidan ver esta cinta impagable y atemporal (son dos palabras que hemos aprendido hoy mismo y que queríamos usar).



Como dos notas curiosas queríamos recordar que en esta película trabaja Gregory Itzin, el triste que interpretó al presidente Logan de 24, en esta ocasión haciendo de sicario del montón que se escuda en un mazas de gimnasio con el que trata de amedrentar a los protagonistas; y que la actriz que interpreta a la hija de Joe Hallembeck es Danielle Harris, que desde 1991 ha mejorado bastante.



Pues eso, hijos de perra, que tanto si la habéis visto (como debe ser) como si aún la tenéis que ver (en cuyo caso sois unos tristes) el mejor plan que podéis tener para pasar un viernes como hoy es veros este pedazo de peliculón. Obviamente este es el mejor plan de cuantos tenéis a vuestro alcance. Lo de las supermodelos es sólo para frikis de pro como nosotros.

Hasta mañana, frikis.

1 comentario:

ToniBoy dijo...

Me encantaba cuando era un crío. La veía una y otra vez en el VHS aunque a mis padres no les hacía mucha gracia(más que nada por los tacos y tal xD).
En fin, como ya he dicho, la adoraba y en mi interior siempre llegué a considerarla casi como otra secuela de La jungla.