viernes, 24 de febrero de 2012

Pelis que molan: La Jungla de Cristal

A los buenos días, bocachanclas. Un día más, los chicos que conformamos esta homogénea redacción estamos aquí, asomados esta pequeña ventana de la blogosfera desde la que os dedicamos soflamas incendiarias en favor de la matanza indiscriminada de bebés foca, hacemos apología del canibalismo interracial, y os iluminamos como si de un faro de sabiduría nos tratásemos, intentado hacer que vuestras vidas llegasen a un puerto donde os cubriesen de flores hawaianas y mujeres ligeras de ropa y bien proporcionadas.

Llegado este punto debemos decir que el otro día nos volvimos a llevar una enorme sorpresa cuando descubrimos que la película que puede considerarse el centro de las fantasías onanistas de muchos frikis de medio mundo (nosotros es que tenemos muchos centros de fantasías onanistas) no había sido analizada en profundidad por el Staff de Paranoia con Patatas. Increíble. Que La Jungla de Cristal es una de las mejores cintas de la historia es una verdad universal, como esa que dice que si te pica el culo por la noche te vas a despertar con el dedo oliéndote mal. Vamos, que ya estaba tardando que le dedicásemos un monográfico de nuestra sección "Pelis que molan".



Aunque estamos seguros de que todos los presentes habéis visto esta película al menos chorrocientas veces, vamos a tratarla como si no fuese así. La peli nos presenta a ese héroe de acción inigualable que es John McClane, interpretado por el por aquél entonces no tan duro Bruce Willis, que venía de protagonizar Luz de Luna y poco más y era visto como "un tipo normal" alejado de las rutilantes estrellas de acción de finales de los ochenta, como el gran Chuck Norris.

"Bruce Willis antes de quedarse cartoniano"


John McClane es un policía de Nueva York al que invitan a la cena de Navidad de la empresa de su mujer, que vive en Los Angeles, y de la que se ha separado porque el curro de ella es la hostia y el suyo es bastante cutre. La fiesta se desarrolla en la sede de la empresa, el edificio Nakatomi, un rascacielos de treinta y cinco plantas (edificio que en realidad sirve como centro a la cadena Fox en Los Angeles).



Un reencuentro, un par de presentaciones, una tensa conversación en el lavabo y por fin, empieza la fiesta: un grupo de doce terroristas con acento alemán irrumpen en la fiesta y toman a todo cristo como rehén. Bueno, a todos menos al agente John McClane que consigue escaparse del aseo descalzo y colarse por las escaleras de mantenimiento dejando a todos empantanados en la planta principal de la fiesta.



Al frente de los terroristas se encuentra el que podría ser uno de los mejores villanos de la historia (junto con Darth Vader y Hannibal Lecter), Hans Gruber, interpretado pora Alan Rickman, y él y sus compinches pretenden joder la marrana al máximo, empezando por joder la del presidente de la compañía Nakatomi.



Obviamente, el rollo que mola, el tema que chana, la movida que acojona, tronco, acojona, es el amigo John, un cabo suelto realmente jodido que se dedicará a, uno por uno, ir acortando esa superioridad numérica que mantienen los terroristas.



Para eso contará con la ayuda de Allen Powell, el carismático Reginald Veljohnson de Cosas de Casa, que es enviado a ver que pasa al edificio cuando en el servicio de emergencias empiezan a darse cuenta de que algo raro puede estar pasando.



Es una película tan mítica que nos da un poco de palo hacer un post sobre ella, más que nada porque nos sabemos los diálogos de memoria y entendemos que vosotros también, pero más verguenza nos da pensar que no hemos hecho un post exclusivamente sobre ella hasta hoy.

Como frikis devotos de esta película, tenemos cienes de personajes favoritos, desde el terrorista ese que se parece al primer bajista de Helloween, o a Karl (interpretado por el tristemente fallecido Alexander Godunov, un tipo que si siguiese vivo y hubise mantenido su trayectoria sería sin duda un mito de la farándula... y que quizás lo sea sólo por esta actuación...), los agentes del FBI (el agente Johnson y el agente especial Johnson), Al Leong que pasaba por allí y recibió un balazo (esto no es un spoiler), el patético Ellis, el comisario inepto, y Argayle, el chofer de la limusina que recoge a John en el aeropuerto son todos ellos personajes sencillamente enormes.



Año 1988. John McTiernan detrás de la cámara. Nace John McClane. 131 minutos para el recuerdo. Telón.

Hasta mañana, frikis.

7 comentarios:

Jon Arson dijo...

MA-RA-VI-LLA.

Le gusta hasta a mi madre.

Shilmulo dijo...

Una de las mejores peliculas que se han hecho a lo largo de la historia, da igual cuantas veces la hayamos visto, cada vez que la echan por la tele, todo cristo sea friki o no, la ve.

ToniBoy dijo...

ENORME.
Simplemente LA película de acción.

Denis dijo...

La mejor pelicula de acción de la historia. GRANDE!!

Por cierto ya tenemos imágenes del rodaje de la 5º!!! A mi esto me alegra que carajo :P

Denis dijo...

La mejor pelicula de acción de la historia. GRANDE!!

Por cierto ya tenemos imágenes del rodaje de la 5º!!! A mi esto me alegra que carajo :P

Maeglin dijo...

Yo creo que fue la primera película de acción que vi, donde el prota acaba hecho un cristo...

Y no me canso de verla.

Viéitez dijo...

"Yippie ki-yay, motherfucker".