sábado, 28 de julio de 2012

Los Cazasubastas

Hola, mamonazos, ¿cómo os va? No, no contestéis, que no podemos escucharos (y si pudiéramos no lo haríamos porque nos dais un asco bastante importante). Hoy estamos aquí para hablar de televisión.

Discovery Max, canal que casi todos podéis disfrutar de forma gratuita en vuestro TDT, reúne una serie de programas sencillamente geniales: Control de Aduanas (donde podemos ver cómo pasajeros inocentes son sometidos a profundas y concienzudas exploraciones de orificios dejadas al simple arbitrio de funcionarios de aduanas australianos), Los Hermanos del Pantano (donde vemos cómo dos rednecks de la hostia se dedican a luchar, cazar y posteriormente liberar o no reptiles gigantescos); Los Cazadores de Mitos (especialistas que ponen a prueba leyendas urbanas y escenas de películas recreándo los fenómenos físicos que en teoría las hicieron nacer); y así podríamos estar hasta mañana.

Por encima de todo estos programas existe uno que quienes hacemos posible este blog no podemos perdernos. Los Cazasubastas, los domingos de diez y media a doce y algo. Es la hostia.



¿Pero de qué va? Muy sencillo. ¿Sabéis los guardamuebles esos americanos, los que ponen siempre en las películas en hilera? Quizás os refresquemos la memoria si os decimos que el director Seigmour Skinner se iba a vivir a uno cuando lo echaban del colegio. Exacto, esos. Pues resulta que no se mantienen sólos, sino que hay que pagarlos.

En América, anualmente se declaran abandonados por falta de pago unos diez mil trasteros de este tipo, y esto puede pasar por el fallecimiento del arrendatario o bien porque simplemente dejan de pagar el alquiler. Como todo el mundo quiere hacer negocio, cuando los propietarios de los talleres observan que dejan de pagarles, se ven obligados a vaciarlos para volver a alquilarlos, y en el proceso se sacan unas perras subastando sus contenidos. Y aquí es donde entran a jugar los protagonistas de Los Cazasubastas.

Allen Haff y Clinton Jones son dos cazasubastas profesionales. ¿Qué quiere decir eso? Que se ganan la vida viajando por yankilandia en un camión de mudanzas para asistir a todas las subastas de trasteros que pueden (por lo general recorren el sur de los yuesei, desde California hasta Florida) con el único fin de comprar a un precio los trasteros y venderlos a un precio mucho mayor. En 2010, las cámaras de SpikeTV comenzaron a seguirles y se convirtieron en un fenómeno dentro de este mundillo en Estados Unidos.

El trabajo de estos tíos, tal y como lo muestra la serie, se divide en cuatro partes bastante bien diferenciadas:

1º. Los protagonistas llegan al lugar de la subasta, conocen al subastador y se les permite mirar desde fuera el trastero por el que van a pujar durante unos treinta segundos. Durante este tiempo, Allen y Clinton deben hacerse una idea de lo que vale sólo por lo que ven desde fuera, para poder ajustar una puja que les permita recuperar la inversión y, al menos, doblarla. Si las cosas están embaladas cuidadosamente, precintadas, guardadas en bolsas militares, si se ven trozos de rueda o muebles antiguos, todos estos detalles van a motivar el nivel de la puja de los cazasubastas.



2º. Los protagonistas pujan por el trastero junto con los demás lugareños. Podemos ver todo tipo de artimañas cutres de profesionales de subastas de la América profunda en esta fase.



3º. Allen y Clinton inspeccionan los trasteros que han conseguido comprar y van comprobando si han sido o no buenas inversiones. Aquí es donde se puede ver de verdad la de maravillas que se pueden encontrar en un trastero abandonado. Es importante destacar que no todas las subastas que SpikeTV grabó en compañía de estos dos tipos fueron después montados y emitidos. Ellos mismos reconocen que la mayoría de las veces (el 80%) no consiguen más que recuperar lo invertido con algunos dólares de diferencia, y otras ni eso. Por lo general, en los programas que emite Discovery Max casi siempre encuentran alguna que otra cosa molona que les permite recuperar lo invertido con creces, con ganancias de entre 600 y 8000 dólares.



Durante esta fase desechan lo que no vale un cagao y cargan en el camión lo que mole.

4º. La cuarta fase es en la que los cazasubastas se dedican a recorrer los negocios de la zona con el fin de colocar lo que han ido comprando. Tiendas de guitarras clásicas, anticuarios, fábricas de recreativas, armerías y, en el último caso, anuncios por internet son utilizados por los protagonistas para convertir en dinero los bienes cuanto antes. Por lo general en esta fase se dirigen a gente honrada (¡ja!) que les dice claramente cuánto vale lo que han encontrado y cuánto les pagarían por ellos (una cantidad siempre ostensiblemente inferior a su valor real, pero que ellos aceptan porque no tienen los contactos ni el tiempo como para colocar el objeto en un mercado especializado).



Los programas terminan con una cortinilla en la que te dicen cuánto han invertido y cuánto han sacado en limpio.

Veredicto: mola, mola mogollón. Además de ver gran cantidad de cosas chulas, y de hacerte una idea de cuánto valen en el mercado americano, los frikis que leen Paranoia con Patatas pasarán a tener, por primera vez en su vida, una cosa clara respecto a lo que querrían que pasase después de su muerte: que sus colecciones de comics, cartas de magic, deuvedés, videojuegos, consolas y demás fuesen guardadas en un trastero americano y que Los Cazasubastas dedicasen un programa entero a colocarlas en el mercado forrándose en el proceso. Nosotros ya hemos visitado nuestra notaría amiga para dejar constancia de nuestra última voluntad.



Así que ya sabéis, si mañana por la noche no tenéis ninguna serie que ver y ya os habéis hecho un esguince de frenillo de tanto darle al manubrio, sentaos a ver Los Cazasubastas: un programa que entretiene y educa a partes iguales.

Hasta mañana, frikis.

5 comentarios:

javier gonzalez herreros dijo...

en españa tambien esiste yo e comprado unos 8 y bien

Anónimo dijo...

Javier, me podrías pasar un link o decirme donde se hacen estas subastas de guardamuebles en España, un saludo y gracias por anticipado.

Anónimo dijo...

Hola Javier puedes decir donde se hacen en España las subastas de guardamuebles gracias

Anónimo dijo...

En España hay distintas leyes con respecto a los enseres personales por lotanto os aseguro que es ILEGAL hacer este tipo de subastas.

Las uncias legales que hay son por la agencia tributaria, el ministerio de hacienda y administraciones publicas y un par que sacan cada año iberia en madrid (barajas) para vender las maletas perdidas y no reclamadas.

Un saludo chavales

Anónimo dijo...

Donde ahí aquí en España