jueves, 9 de agosto de 2012

Juegos molamucho: Sombras sobre Londres

Hola, denostados adláteres.

Hoy estamos aquí en Paranoia con Patatas padeciendo la ola de calor que asola nuestra ciudad. Si de por sí, estar en esta redacción es una puta mierda, básicamente debido al malo olor y a la pésima compañía, en un día de tórrido calor como el de hoy se torna insostenible. Tíos en gayumbos, sobacos sudados, y un ambiente enrarecido y particularmente denso, como cuando ves despegar un avión desde atrás... Horrible, vamos, pero creemos que en la calle se está peor.

Por situaciones como esta surgió nuestra sección sobre Juegos molamucho: para conseguir que frikis de medio mundo no se vean obligados a salir a la calle en busca de entretenimiento, y que puedan quedarse encerrados en sus casas interactuando con otros infraseres tímidos y sedentarios como ellos.

El post de hoy se lo dedicamos a un juego, para variar, de la editorial Devir, que se titula "Sombras sobre Londres" y que va, como os imaginaréis los más leídos, sobre la figura de Jack El Destripador.



No, no os vayáis aún, nosotros tampoco hemos sido capaces de terminarnos "From Hell", pero aún así sabemos reconocer un adictivo juego de mesa en cuanto nos lo ponen delante, y Sombras Sobre Londres lo es.

Y no sólo por lo cuidado de sus materiales y su presentación, que está mas cuidada que la de la mayoría de los juegos de este estilo, sino por su sencilla mecánica.

Para empezar, el juego se desarrolla sobre este señor tablero:



El tablero representa el distrito londinense de Whitechapel a finales del siglo XIX, vamos, en la época en la que Jack el Destripador hizo de las suyas. Como véis, está compuesto de casillas redondas numeradas y por casillas cuadradas negras: las casillas blancas serán recorridas por Jack y las negras por los miembros de Scottland Yard que tratarán de darle caza. Es importante destacar que no hay una ficha de Jack para poner sobre el mapa, mientras que sí existen fichas de policía.

Los jugadores se dividen en dos grupos: Jack y el resto. El juego se organiza en cuatro noches, las cuatro noches en que Jack se cruspió a alguien. Jack gana la partida si es capaz de matar durante las cuatro noches y llegar a tiempo a su guarida en cada una de ellas, y la policía ganará si consigue evitarlo. Para eso, al principio de la partida, el jugador de Jack el Destripador elige una casilla que será su escondite, y su objetivo será matar y llegar hasta ella en un número de turnos. Para ello irá anotando sus movimientos en una plantilla que sus rivales podrán leer al final para comprobar que no es un hijo de puta y que no se ha reído de ellos durante toda la partida.



Así, cada una de las cuatro noches que dura el juego se inicia con un asesinato en una casilla del mapa que ocupaba una señorita al principio de la velada.

"La fichita roja transparente marca la escena del crimen"


Acto seguido, los policías se irán arremolinando alrededor de la escena del crimen para buscar pistas o detener a despistados transeúntes, o quizás al propio Jack dando por finalizada la partida logrando lo que en su día Scottland Yard no logró. Por su parte, éste deberá ir moviéndose de casilla en casilla hasta llegar a su guarida y anunciar el fin de la noche. Para esto último, el jugador que interpreta al psycho-killer podrá valerse de callejones y de carruajes, pero el número de ayudas con las que contará irá disminuyendo a cada noche, para representar que la gente de Whitechapel está más al loro del misterioso tipo de la chistera y el cuchillo de treinta centímetros.



Las dos fichas de Jack que trae el juego no son para situar sobre el mapa (como ya dijimos), sino que se utilizarán para marcar la noche en la que nos encontramos (bastante importante, sobre todo teniendo en cuenta que en la tercera noche Jack mató dos veces) y el número de turnos que tiene el asesino para esconderse en su guarida.



Vamos, que es un juego molamucho con todas las reglas y que para este Staff se trata del mejor acercamiento al personaje-mito de Jack el Destripador que se ha hecho, por encima de pinículas, libros y tebeos.


Nota: Este post va dedicado sólo a aquéllos de nuestros lectores que odian el calor y disfrutan fantaseando con que asesinan a mujeres desprotegidas que nunca se acostarían con ellos porque son feos como culos de mandril, sino también a aquéllos que tienen novia y que en los días de agosto gustan de disfrutar al fresco, como es el caso de nuestros lectores Jonathan y Jessica, de Puerto de Santamaría, que nos han remitido esta romántica y refrescante instantánea.



Hasta mañana, frikis.

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